El niño que me llamó “señora”

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Buenos días señora

Aún recuerdo casi con lágrimas en los ojos 🙂 el día en el que un despiadado niño me llamó “señora”. Puede que para algunos sea una anécdota sin importancia, pero para mi, fue un momento duro de aceptación de la realidad, ¡maldito mocoso! -pensé.
Era un día como otro cualquiera, de esos en los que el sol brilla y decides ir andando a la universidad mientras das un paseo pensando en tus cosas, cuando de repente un niño se apresuró corriendo hacía la fuente que había justo a mi lado. Menuda energía -pensé. Hasta ahí todo normal, giré la vista y continué mi camino hasta que el niño ya saciado de agua dijo; ¿puede decirme la hora señora?…
Un jarro de agua fría cayó sobre mi, y con absoluta perplejidad me giré hacia aquella malvada criatura y le respondí; ¿me hablas a mi?, -el niño asintió con la cabeza- Había pasado de ser la niña que preguntaba la hora a la ” SEÑORA” que te la daba.
¿Señora?, ¿señora?, ¿señora???, le repetí al niño casi sin poder parar -para mí esa palabra era casi como decir VIEJA-. Sí, respondió el chaval. Será señorita, que no estoy casada-dije muy digna mientras miraba el reloj- , las cinco, son las cinco, pero te lo digo por educación, porque mira que llamarme señora- el niño se sonrió- y detrás de un ¡gracias! se marchó como había venido, corriendo.
Aquel niño no lo sabía, pero ahora echando la vista atrás, podría decir que aquel loco bajito fue el precursor de uno de los impulsos que me llevaría a escribir este Blog de “treintañera novata” que a partir de ahora compartiré con vosotros.

Buenos días SEÑORES, buenos días !!!

Pollo a la barbacoa

Esta receta si que es para chuparse los dedos… pero una y otra vez 🙂 .

Es muy sencilla de hacer y es incluso aconsejable para aquellos que nunca os habéis animado a cocinar.

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ELABORACIÓN de la salsa:

  1. Ponemos salsa barbacoa en un recipiente
  2. Ponemos en el mismo recipiente la miel (un poco menos de cantidad que de salsa barbacoa)
  3. Echamos una cucharada pequeña de azúcar (osea de postre)
  4. Añadimos un minichorrito de coca cola.

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ELABORACIÓN del pollo:

  1. Ponemos el pollo en una bandeja para horno (yo le pongo algo de papel albal pero no es preciso)
  2. Sazonamos el pollo con sal, orégano, tomillo y pimienta negra (molida)
  3. Bañamos el pollo con un chorrito de aceite de oliva
  4. Si lo deseamos podemos incorporar la guarnición (como por ejemplo patatas a cuadrados grandes)
  5. Metemos al horno por unos 20 minutos a unos 180º
  6. Abrimos el horno y con ayuda de una cucharita o pincel pringamos el pollo con la salsa barbacoa y dejamos cocinar durante quince minutos más
  7. Volvemos a abrir el horno damos la vuelta al pollo y volvemos a pringar por ese lado otros quince minutos
  8. hacemos esto un par de veces más ( abrir el horno, darle la vuelta al pollo y pringarlo de salsa barbacoa)
  9. Cuando veamos que se está “caramelizando” es que ya está hecho.
  10. Sacamos del horno y servimos.

Que disfrutéis de la comida, o de la cena… ¡exquisito!

 

Cous – cous con pollo y verduras

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Hace poco que he introducido el cous-cous en mi dieta y… ¡me encanta!,

es saludable, fácil de preparar y está buenísimo.

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Una vez hemos acabado con las verduras ponemos en la misma sartén el pollo y cuando esté hecho volvemos a añadir las verduras para que se fundan bien los sabores entre si y retiramos del fuego para servir en un plato o bandeja grande dejando un hueco en el medio donde colocaremos el cous-cous.

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¡Que aproveche!

Como un pollo sin cabeza

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Ayer era la típica tarde que dices… ¡venga!, hoy que hace aire, en lugar de ir a correr al río, vamos al gimnasio… y allá que fuimos.

Hasta ahí todo normal. Llegamos, nos cambiamos y subimos a la sala de máquinas. Al fondo puedo ver a “D” que me levanta la mano,-si si ya voy-le digo, (están en las máquinas de correr), ¡PERFECTO!, a eso he venido, me subo a la mía y empiezo a darle velocidad…mmm…¿está bien con 8 km/h o le subo un poco?, (yo suelo correr en el río no controlo como va esto), mmm voy a subirle un poco que llevo 400 metros y he quemado poco más de 3 calorías . Miro de reojo la máquina del chico de al lado… MIL Y PICO calorías quemadas, (este hombre debe de llevar tres horas corriendo porque va a mi misma velocidad), ¡Qué locura!(pienso), aunque la chica que está a su lado lleva mucho más rato y se bajará mucho después…no se que hago aquí…soy una aficionada.

Miro a “D” , el va a 12 o 13 km/h, eso es “too much” para mi, bueno no importa, yo voy a mi ritmo…¡la verdad es que estoy hecha una rosa!, (pienso a los 20 minutos después cuando veo que no estoy ni medio cansada), ¡anda mira! si hay un botón de parada de emergencia, ¿lo habrá usado alguien alguna vez?, menos mal que lo he visto porque con lo torpe que soy no me extrañaría nada que me hubiese apoyado sin darme cuenta y hubiese liado la marimorena… entonces lo habría escrito en mi blog y nadie me habría creído, porque es difícil creer que haya personas tan torpes… (sonrío en mi mente imaginándome la situación), la última vez que vine perdí la llave de la taquilla en la piscina de chorros… vale es una pulsera, pero me estaba grande… menos mal que hoy no le he dado al botón, al menos de momento.

¡Ufff que calor no! pienso mientras sigo corriendo, voy a quitarme la sudadera que me va a dar algo… a la de tres…, una, dos… ¡No puedo sacar la cabeza, no puedo sacar la cabeza…!… no contaba con que hoy llevaba coleta, bueno a ver Ruth concéntrate y no pierdas el ritmo porque correr en la cinta se te da bien ¡CUANDO VES! pero así en modo pollo sin cabeza… es algo más complicado…

Intento mirar por el triangulo que queda en la zona del cuello, pero nada, estoy perdida, esto no tiene pinta de acabar bien. ¡Uy! me he desequilibrado, ay ay ayyy… no me preguntes como, pero me he salido por detrás de la cinta y he acabado con la espalda empotrada en el cristal…, “D” no me ha visto, pero su padre si, y me ha dicho ¿pero que haces?, jajaja, por fín logro sacar la cabeza, ¡qué vergüenza!, voy a subirme por el lado como quien no quiere la cosa, (no puedo evitar pensar en que subir con la máquina en marcha no es una buena idea después de lo que me ha pasado pero me pueden los nervios), el chico de al lado ni se inmuta , le acabo de apodar “el robot”, (aunque el padre de “D” horas después me comenta que estaba muerto de la risa), no me extraña… y yo que estaba preocupada por el botón jajaja… a veces la realidad supera la ficción, esto se merece una categoría nueva en mi blog, ¿qué cómo voy a llamarla?, “Las Jaimitadas de Ruth”, que es lo que dice mi madre cada vez que llego a casa y le digo :¿a que no sabes lo que me ha pasado?, y entonces ella me pregunta: ¿qué jaimitada te ha pasado esta vez?… jajaja… y es que después de… tirar una cámara de fotos a la fontana do trevi, … olvidarme una botella de ron en un avión, ….de hacer venir a la mitad del personal de un hotel al baño de minusválidos por estirar de un hilo que yo pensé que era la cadena de la cisterna y un largo etc de cosas, creo que me merezco mi propio rincón jajaja… porque hay cosas que las cuentas… y no se las cree nadie !

 

Buenos días torpones… 🙂

Diamantes de sangre

Películas hay muchas, pero… que marquen la diferencia entre el antes y el después de verlas,muy pocas.

Sé que no es nueva (es del 2007) pero merece la pena verla si aún no lo habéis hecho.

Os invito a ver con otros ojos lo que sucede en algunas partes del mundo como en África, dónde millones de personas se ven privadas de sus recursos naturales por la explotación que las grandes potencias ejercen sobre ellos. Otra muestra más de las diferencias sociales a las que un humano puede verse sometido por el simple hecho de nacer en un determinado lugar, y en la que se muestra la falta de ética por parte de lo que conocemos como el “mundo desarrollado” sobre los más humildes.

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Cuando sepas de mí.

cuando sepas de mi no alces la mirada al frente, disimula para que nadie la vea, pues ambos sabemos que la sinceridad del alma reside en la inmensa profundidad de tus pupilas negras…

ristomejide.com

Artículo publicado el domingo, 14 de Abril de 2013 en ElPeriódico.com.

“Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.

Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de…

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Días fofos

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Ya se que no iba a ser llegar y besar el santo pero… yo que sé, deberían haber hecho el cuerpo humano algo más agradecido, ¿no creéis?
Con lo fácil que es caer en la tentación y picar gorrinadas entre horas, y lo mucho que cuesta que ese ejercicio y sacrificio se vea reflejado en ciertas partes del cuerpo.
Yo habría propuesto que el esfuerzo contara el doble:

  • Te comes unas palomitas……engordas medio kilo
  • Estás un día a régimen … y pierdes uno.

¿a qué suena perfecto? sería cuestión de ir contrarrestando

Pero no señor, la constancia y el esfuerzo son las notas dominantes que se desprenden de la palabra deporte.
Una se levanta, se enfunda en los leggings, se calza con sus deportivas y corre casi hasta echar el higadillo por la boca…, ¿y que consigue? …

Te vas a nadar, evitas comidas copiosas llenas de hidratos y grasas no deseadas (aunque muy apetecibles) , (como donettes, papas, y esas deliciosas galletas de chocolate que tanto te gustan), y en lugar de eso, añades a tu dieta cosas como espinacas, lechuga, pescado, infusiones… (y un montón de cosas que sólo de leerlas te dan hambre) y oye que no digo que esa dieta esté nada mal, que a mi las verduras me encantan, pero sigo sin ver un sólo indicio de musculatura en mi cuerpo…  y además que no es sólo eso…que yo no quiero adelgazar, que como adelgace más voy a salir volando, que lo que yo quiero es tonificar, TONIFICARRRRR, ¿acaso es tan complicado?, ¿no basta que se nos prive de lo dulce  para perder kilos?, ¿por qué hay que seguir a rajatabla con la dieta extra-sana sólo para endurecer el culo? ¿dónde quedaron mis brazos y mis piernas firmes?… al menos en la tripa aún quedan resquicios de lo que en su día fueron abdominales…
Puede que no sea yo la que esté hablando ahora, puede que la yo que habla en este momento sea la que está deseando mojar las patatas fritas en la mayonesa, o la que disfruta chupándose los dedos después de una buena chuletada, o la misma a la que le vuelve loca acabarse media barra de pan mientras moja la salsa del plato…Pera esa yo (aún vive dentro de mi) y aunque estoy segura de que la yo sana y deportista la domina, a veces es inevitable oirla protestar desde su escondite…

Las malas lenguas me han dicho que debo darle algo más de tiempo a mis prometedores y pequeños aunque ahora también ausentes músculos…yo no estoy tan segura de que sigan viviendo en mi cuerpo, por lo que me estoy planteando si doblar la dosis de ejercicio, o liarme la manta a la cabeza y tirar todo por el aire.

I won’t give up! I won’t give up! O como diría mi amiga M…espartanooosss 🙂

La verdad es que no contemplo seriamente la opción de rendirme, pero aunque me cueste admitirlo y niegue haber dicho esto…creo que debo comenzar a usar pesas en mis ejercicios y ha realizar las más que por mi ODIADAS sentadillas… ¡lo reconozco soy una vaga!, pero oye… al menos lo intento…

Además la yo deportista acaba de recordarme que hay otra característica dominante en cuanto a deporte se refiere… se llama SATISFACCIÓN personal, y es esa sensación que tengo cada vez que termino de correr y me doy una ducha en casa, bueno eso, y ¡lo que sientes verano tras verano cuando compruebas que cabes en el mismo bikini!

Así que aunque me cueste sudor y lágrimas, haré de tripas corazón y continuaré para vingo… un dos, un dos, un dos…

¡Que no se diga que no lo hemos intentado!

“Miranda” una serie en versión original que “engancha mucho”.

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Tengo que confesaros que sólo he visto un par de capítulos, porque ha sido un descubrimiento reciente, pero me he reído las tripas y estoy casi segura de poder afirmar, que Miranda, es una de las series más divertidas que he visto desde el momento 1.

Además si os interesa aprender inglés (que es el motivo por el cual yo me decidí a verla), tengo que deciros que es el acento más parecido que he oído (en cuánto a series se refiere) a lo que os vais a encontrar en la vida real cuando os crucéis con un guiri.

Los capítulos duran apenas 20 minutos, por lo cual son muy amenos, y fáciles de ver y la protagonista es un personaje muy original de esos que en cuanto te descuidas te sacan una carcajada.

 

Espero que os divierta tanto como a mi, y que aprendáis mucho inglés, un beso a todos!